martes, noviembre 9

COMENTARIO DEL EVANGELIO DE JUAN 21

Juan 21



21:1 Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias (Galilea, Mar. 14:28; 16:7); y se manifestó de esta manera: -- Los enemigos de Cristo dicen que los apóstoles y las mujeres tenían visiones o alucinaciones de la supuesta resurrección de Cristo, pero la palabra manifestarse no quiere decir visión (ni mucho menos alucinación).

Antes de morir Jesús dijo a sus discípulos, "Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea" (Mat. 26:32). Repitió esta promesa después de resucitar (Mat. 28:10, dijo a las mujeres, "id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán"). Ya no vivía con ellos como antes, sino que se manifestaba a ellos en distintos lugares durante cuarenta días.



21:2 Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo (compárese 20:24, "Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino", pero esta vez estaba con ellos), Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos. -- Los apóstoles han ido a Galilea como el Señor les ordenó (Mat. 28:7, 10).



21:3 Simón Pedro les dijo: Voy a pescar -- No dice "Voy a volver al negocio de pescar, sino simplemente que voy a pescar" (JBC).

-- Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. -- Algunos suponen que los apóstoles pensaron volver a su trabajo (negocio) de pescar por estar tan desanimados, pero en primer lugar, volvieron a Galilea como Jesús les había dicho, y en segundo lugar, volvieron a la pesca para comer (ganarse la vida), pues ya no tenían "la bolsa" de dinero que contenía ofrendas para la obra de Cristo y sus apóstoles (p. ej., la ayuda de muchas mujeres que "le servían de sus bienes", Luc. 8:3).

-- Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada. -- Comúnmente pescaban de noche.



21:4 Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús. -- Compárese 20:14 notas; Mar. 16:12. Vieron el milagro antes de saber que era Jesús quien hablaba con ellos. Reconocieron que se había hecho un milagro antes de reconocer a Jesús.



21:5 Y les dijo: Hijitos (1 Jn. 2:18), ¿tenéis algo de comer? (pregunta que esperaba respuesta negativa, pues Jesús es omnisciente) Le respondieron: No. -- Así fue para que estuvieran preparados mentalmente para apreciar otra pesca milagrosa. ¡Cuántas veces el Señor nos deja con el barco vacío para poder llenarlo de acuerdo con su voluntad!



21:6 El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis (otro ejemplo de su omnisciencia). Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. -- Se repite el milagro de Luc. 5:6, 7, pero en este primer milagro "su red se rompía" y aquí no.



21:7 Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! -- Pedro se ve frecuentemente como el líder de los apóstoles, pero aquí se ve que él tenía que ser instruido por Juan (Reuss, citado por FLG). Compárese también 20:7, 8, Juan "vio, y creyó". Juan "dijo a Pedro"; repetidas veces se observa que estos dos apóstoles eran íntimos amigos: 1:41; 13:34; 18:15; 20:2; Hech. 3:1, 4, 5; 8:14.

Es muy probable que esta pesca milagrosa les haya recordado de la otra al principio de su ministerio (Luc. 5:6).

-- Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella; gumnós, desnudo, véase LBLA, margen, "Lit., estaba desnudo"), -- Pero la palabra gumnós (desnudo) no quería decir "sin ropa alguna", sino que llevaba sólo el chitón, túnica (19:23), la ropa interior. Debe aclararse, sin embargo, que el chitón que la gente de aquel tiempo llevaba, cubría el cuerpo mejor que muchas "prendas" modernas (shorts, minifaldas, ropa transparente, etc.); por consiguiente, muchísimas personas que llevan "prendas" modernas andan desnudas, según la definición bíblica de la palabra.

-- y se echó al mar. -- Cuando ocurrió el primer milagro de la pesca milagrosa (Luc. 5:4-11), "Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él" (Luc. 5:8, 9).



21:8 - 10 Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos (unos cien metros, LBLA). Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan. Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar. -- Aunque el modernista William Barclay está equivocado al decir que la pesca maravillosa de este texto no fue un milagro, él da una buena razón por la cual se relata: "Los Evangelios se preocupan de manera especial en afirmar que el Cristo resucitado no era una visión, ni una alucinación, ni siquiera un espíritu sino una persona real. Insisten que el sepulcro estaba vacío. Afirman que el Cristo resucitado tenía un cuerpo real con las señales de los clavos y de la lanza que le atravesó el costado ... No es probable que una visión o un espíritu señale un cardumen de peces a un grupo de pescadores. Tampoco encendería un fuego en la orilla de un lago. Ni es probable que una visión o un espíritu prepare una comida y la comparta con otros. Sin embargo, tal como se representa este relato, eso fue lo que hizo el Cristo resucitado ... No se trataba de una visión, ni del producto de la imaginación excitada de algunos discípulos; no se trataba de la aparición de un fantasma o espíritu: era Jesús que había vencido a la muerte y que ahora regresaba".



21:11 Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, (en estos detalles se ve el vigor físico de los apóstoles) ciento cincuenta y tres (Juan, como testigo ocular, sabía el número exacto de peces en la red, y lo registra para enfatizar el aspecto milagroso del evento. Compárese 6:10, "cinco mil varones". A diferencia de "no pescaron nada" (21:3), ahora pescaron ciento cincuenta y tres grandes peces (AB). ¡Esto les era muy impresionante!) y aun siendo tantos, la red no se rompió (compárese Luc. 5:6, la otra pesca milagrosa, "y su red se rompía". Hay otras diferencias entre los dos milagros: Cristo en la tierra - Cristo en una barca; una barca - dos barcas; sacó la red a tierra - llenaban ambas barcas; ciento cincuenta y tres peces - peces no contados. Es muy obvio, pues, que Lucas y Juan no hablan del mismo milagro).



21:12, 13 Les dijo Jesús: Venid, comed (Hech. 10:41). Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. -- No dijeron como Pedro dijo en la otra ocasión semejante, "Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador" (Luc. 5:8), pero sí quedaron muy impresionados por su omnipotencia y omnisciencia.

-- Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado. -- "Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos" (Luc. 24:41, 42). En su discurso en la casa de Cornelio Pedro enfatizó que Cristo se manifestó "no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos" (Hech. 10:41).



21:14 Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos (20:19, 26), después de haber resucitado de los muertos. -- Los cuatro Evangelios registran doce apariciones específicas. Apareció:

(1) a María Magdalena (20:11-18; Mar. 16:9-11);

(2) a las otras mujeres (Mat. 28:9, 10);

(3) a Cleofas y su compañero (Luc. 24:13-25);

(4) a Simón Pedro (Luc. 24:34; 1 Cor. 15:5);

(5) a los apóstoles (Tomás estuvo ausente), 20:19-23; Luc. 24:33, 36-49;

(6) a los apóstoles, incluyendo a Tomás (20:24-29);

(7) a los siete "junto al mar de Tiberias" (21:1-23);

(8) a los once apóstoles en Galilea en "el monte donde Jesús les había ordenado" (Mat. 28:16-20);

(9) "a más de quinientos hermanos a la vez" (1 Cor. 15:6);

(10) a Jacobo (1 Cor. 15:7);

(11) a los once "en el monte que se llama del Olivar" (Luc. 24:50, 51; Hech. 1:6-11);

(12) "y al último de todos, como a uno nacido fuera de tiempo" (LBLA) apareció a Pablo (1 Cor. 15:8).

(Y posiblemente a otros en otras ocasiones, Hech. 1:3).



21:15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás (su nombre propio, Mat. 16:16, 17; "Pedro" era su apodo, 1:42), ¿me amas (agapao) más que éstos? -- Más que estos discípulos; le hace esta pregunta porque Pedro había dicho, "Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré" (Mat. 26:33). (Algunos suponen que éstos se refiere al barco, la red, etc. del trabajo de pescador, pero no hay nada que indique que Pedro hubiera dado preferencia a su trabajo secular, pues volvieron a pescar porque tenían que comer).

En los versículos 15-17 Jesús y Pedro emplean dos verbos distintos (agapao, fileo) que se traducen amar. La Versión Valera no distingue entre los dos verbos griegos, pero otras versiones (p. ej., LBLA, VM, VLA) sí lo hacen. Según el Sr. W. E. Vine, el verbo amas (agapao) usado por Cristo "sólo puede ser conocido en base de las acciones que provoca". El se refiere a este amor como "amor cristiano". Dice, "El amor cristiano, sea que se ejercite hacia los hermanos, o hacia hombres en general, no es un impulso que provenga de los sentimientos, no siempre concuerda con la general inclinación de los sentimientos, ni se derrama sólo sobre aquellos con los que se descubre una cierta afinidad. El amor busca el bien de todos, Ro 15:2, y no busca el mal de nadie, 13:8-10; el amor busca la oportunidad de hacer el bien a Error! Reference source not found.. Gá 6:10 ... el amor que valora y estima ... un amor desprendido, dispuesto a servir". "Siempre que se da un mandato o precepto ... el verbo es siempre agapao (no fileo, wp) ... Se me puede ordenar que busque (lo que considero) el bien de alguien (agapao, wp), y que lo haga por un motivo elevado e idealista ... No se me puede ordenar que sienta afecto (fileo, wp) por una persona. La dedicación y la emoción no son lo mismo ... agapao en este episodio indica amor profundo, total, inteligente y voluntario, amor en el que toda la personalidad (no sólo las emociones, sino también la mente y la voluntad) desempeña un papel destacado" (GH).

-- Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo (quiero, LBLA, VM, VLA, fileo o phileo) (no dice que le ama "más que éstos"). -- Pedro emplea el verbo fileo que "denota más bien un afecto entrañable" (WEV); "afecto natural espontáneo, en el cual las emociones juegan un papel más destacado que el intelecto o la voluntad" (GH). "El verbo agapan es el amor de inteligencia, razón y comprensión, con su correspondiente propósito; en esto su contenido grandemente supera al otro tipo de amor ... Nunca se podría decir que Dios philei al mundo pecador; en cuanto a lo que toca el philein solamente pudiera haber abominado al mundo sucio. Jesús nunca enseñó que amáramos al enemigo en el sentido de philein; El mismo no amó al mundo en este sentido. Pero agapan, sí, con este amor Dios sí amó al mundo, y nosotros podemos amar a los enemigos, comprendiendo todo el mal de ellos y extendiéndonos con el poderoso propósito de remover ese mal" (RCHL).

-- El le dijo: Apacienta mis corderos (a sus discípulos más jóvenes e inmaturos). -- Lo que Pedro hiciera por los discípulos de Cristo lo haría por Cristo mismo (Mat. 25:31-46; Hech. 9:1-6) (PTB).

Compárese Luc. 22:32, "y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos". En esta ocasión el Señor facilitó a Pedro una oportunidad para confirmar su amor por El, y también confirmó a Pedro en la obra, pues tres veces Jesús le encargó la obra de apacentar o pastorear su corderos y ovejas. A pesar de la negación de Pedro el Señor lo tomaba muy en cuenta: el ángel dijo a las mujeres, "id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea" (Mar. 16:7); los dos que habían conversado con Cristo en el camino a Emaús dijeron a los once que "Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón" (Luc. 24:34); "apareció a Cefas" (1 Cor. 15:5).

Este texto indica que Jesús tenía mucha confianza en Pedro y éste, al apacentar las ovejas de Cristo, había de probar su amor por el Buen Pastor (10:1-18). Aprendió este trabajo muy bien (1 Ped. 5:1-4). Había de apacentar (pastorear) las ovejas de Jesús, pero estos términos no indican que él sería el "Papa" de la iglesia, pues tanto él, como Pablo, emplean los mismos términos para hablar de la obra de los ancianos de la iglesia (Hech. 20:28; 1 Ped. 5:1-4) (RH).



21:16, 17 Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas (agapas)? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo (quiero, fileo, LBLA, VM, VLA). Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas (fileo, el verbo usado por Pedro)? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas (fileo)? -- Jesús lastimó a Pedro para sanarle. Habiendo negado a Cristo tres veces, ahora debe confirmar su amor tres veces. Se ve muy cambiado, muy humillado delante su Señor. Ya no volvería a jactarse de serle más fiel que los demás (Mat. 26:33).

Algunos suponen que los dos verbos (agapao, fileo) se deben traducir de la misma manera (amar), como lo hace la Versión Valera, pero en este caso la conversación entre Cristo y Pedro "se reduce a una simple repetición. No hay, pues, progreso entre las preguntas dos y tres. Jesús vuelve a preguntar lo que Pedro acababa de contestar ... El hecho mismo de que Pedro en su respuesta escoja una palabra diferente que la que utiliza Jesús en la pregunta, y que lo haga no una vez sino dos seguidas, apunta en la dirección de una diferencia en significado ... entre las dos palabras" (GH).

-- y le respondió: Señor, tú lo sabes todo (Pedro había refutado la omnisciencia de Jesús, Mar. 14:30, 31, pero ahora la reconoce, 1:49; 2:24, 25; 4:19); tú sabes que te amo (fileo). Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. -- Este trabajo no era sólo para Pedro, sino para todos los apóstoles. Compárese Mat. 16:19 y 18:18; 28:19; Mar. 16:15, 16; Luc. 24:47.



21:18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías (esto indica plena libertad de movimiento); mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. -- La tradición dice que Pedro fue crucificado, pero la expresión "extenderás tus manos" no se refiere a extender sus manos para ser crucificado, sino para que otro le atara (p. ej., como se ve en Hech. 21:11) y le llevará "a donde no quieras". Pedro era un hombre impulsivo y agresivo que siempre actuaba con toda libertad; el perder ese libertad era un duro castigo para él.



21:19 Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. -- La muerte de Pedro sería violenta. "A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después" (13:36). Compárese Hech. 9:16, acerca de Pablo Jesús dijo, "Yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre". "Eusebio, Libro 3, Capítulo 1, reporta: Error! Reference source not found." (RCHL). Como Cristo glorificó al Padre en su muerte (17:1), Pedro seguiría su ejemplo. Compárese Fil. 1:20; 1 Ped. 4:16. En su segunda carta (2 Ped. 1:14) dice, "sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado".

-- Y dicho esto, añadió: Sígueme. -- Cuando Jesús llamó a Pedro y sus compañeros para ser apóstoles, les dijo, "Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres" (Mat. 4:19). Ahora después de su resurrección vuelve a decirle, "Sígueme". Pedro lo hizo, no como el supuesto "Papa" de la iglesia, sino como un fiel apóstol.

Este texto (21:15-17) indica claramente que Jesús había perdonado a Pedro por haberle negado. Esto se confirma en la obra futura de Pedro comenzando el día de Pentecostés.

"Debemos notar lo que hizo el amor por Pedro. (a) Le dio una tarea. Error! Reference source not found. dijo Jesús, Error! Reference source not found.. Sólo podemos demostrar que amamos a Jesús amando a otros. El amor es el mayor privilegio del mundo pero también acarrea las mayores responsabilidades. (b) El amor dio una cruz a Pedro ... El amor le proporcionó una tarea y una cruz. El amor siempre implica responsabilidades y sacrificios. Y no amamos a Cristo de verdad a menos que estemos dispuestos a enfrentar su tarea y a cargar su cruz" (WB).



21:20, 21 Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él -- Este versículo confirma que "el discípulo a quien amaba Jesús" era uno de los apóstoles, y seguramente si era "el discípulo a quien amaba Jesús", era de los tres "escogidos", Pedro, Santiago y Juan, Mat. 17:1; 26:37; Luc. 8:51. Al hablar de los otros apóstoles Juan especifica el nombre de ellos; por lo tanto, la única conclusión lógica es que esta descripción se puede aplicar sólo a él mismo), y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? -- Pedro pregunta acerca del futuro de Juan porque eran íntimos amigos (1:41; 13:24; 18:15; 20:2; 21:7; Hech. 3:1; 8:14) y se preocupaba por él. Estaban unidos en la vida; ¿estarían unidos en la muerte?



21:22 Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú. -- Pedro no debería distraerse ni por un momento pensando en lo que tal vez pasara con su amigo Juan. Debería concentrarse en seguir a Cristo, espiritual y físicamente. Como se ve en Hechos de los Apóstoles Pedro fielmente siguió a Cristo, a pesar de amenazas, azotes, prisiones y muchas otras pruebas.



21:23 Este dicho se extendió entonces entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría (es decir, que Cristo vendría antes de la muerte de Juan; compárese 2 Tes. 2:1-4). Pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? -- ¿Quién más que Juan hubiera querido aclarar lo que Jesús había dicho y, de esa manera, acabar con un rumor falso? (FLG). Esto bien ilustra lo muy deficiente (y lo peligroso) de la tradición oral y recalca la importancia de la palabra escrita.



21:24 Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas; -- Juan se refiere a sí mismo (21:20). Dice "pienso" en el siguiente versículo. No es razonable que Juan hablara repetidas veces de otro apóstol (aparte de sí mismo) sin dar su nombre, pues a través del libro él habla de ellos por nombre. Sin duda alguna Juan se refiere a sí mismo.

-- y sabemos que su testimonio es verdadero. Porque era un hombre honrado, con carácter intachable, que amaba la verdad y era amado por Jesús. Algunos suponen que la palabra sabemos indica que otros (¿los ancianos de Efeso?) agregaron estas palabras finales, pero Juan simplemente se identifica a sí mismo entre los que creen este testimonio inspirado. ¿Cómo no creería su propio testimonio?



21:25 Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, (pues era muy activo durante todo el ministerio, Hech. 10:38) las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén. -- Juan emplea esta figura de retórica llamada hipérbole (exageración) para enfatizar. Compárense Gén. 11:4; 15:5; Núm. 13:33; Dan. 4:20.

¿Cómo podían Juan y Pedro, hombres "sin letras y del vulgo" (Hech. 4:13) escribir tales libros? En primer lugar, "les reconocían que habían estado con Jesús", y en segundo lugar, fueron guiados por el Espíritu Santo (14:26; 16:13).

Lo importante es que este libro de Juan (como también los de los otros tres escritores) eran y son muy adecuados para producir fe en Cristo para obtener la salvación (20:30, 31).

"Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él" (12:37). ¿Por qué?

1. Porque la fe de muchos es superficial, 2:23.

2. Porque muchos no quieren lo espiritual, sino sólo lo material (6:27, 60, 66).

3. Porque muchos temen a los hombres, 7:13; 9:21, 22; 12:42 (gobernantes); el ejemplo sobresaliente de la cobardía fue Pilato, 18:38; 19:1-4, 6.

4. Porque muchos no aman a Dios (5:42), sino las tinieblas (3:19, 20), la gloria de los hombres (5:44; 12:42, 43), a sí mismos y cosas materiales.

5. Porque muchos tienen corazones endurecidos, (12:37-40;Luc. 8:11-15). Adviértase cómo los judíos trataron al hombre que nació ciego; estaban resueltos a no aceptar la verdad obvia (cap. 9); los soldados jugaron al pie de la cruz durante la suprema agonía de Jesús.

6. Por causa del orgullo intelectual (7:48).

7. Por causa de la indiferencia. (Estos siete puntos por HH).



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Wayne Partain

4414 Forest Green

San Antonio, TX 78222-3730













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